martes, 8 de octubre de 2019

Batalla #2 La caida de Nobunaga.

Los extrangeros que invadían las tierras de Oda Nobunaga no eran del todo inesperados, ya corrían rumores de la maquinaria y el apoyo que daban a sus enemigos, sin embargo el enemigo todavía era desconocido para el gobernante, aunque esto no seguiría así por mucho tiempo.

Una fuerza de mediano tamaño se presentó de manera inesperada cerca de las granjas anexas al rio, el comandante rápidamente alistó a sus arqueros, alabarderos y una pequeña formación de caballería para hacer frente a este enemigo desconocido. Nobunaga también confiaba en la magia conferida por sus sacerdotes para expeler al enemigo.

Mientras tanto, los greco-latinos que avanzaban por las tierras orientales eran muy cautelosos, solo ellos conocían las razones de su avance por estas tierras, sin embargo habían provisto de armas y algo de apoyo a los enemigos de Nobunaga, así que ellos venían para quedarse.

Las formaciones greco-latinas avanzaron cuidadosamente, mientras la caballeria de Nobunaga avanzaba de manera agresiva, los greco-latinos intentaron detener el avance con una formación cerrada pero la caballería de Nobunaga rápidamente se abrió paso sin que lograran alcanzarla y cargó contra la caballería ligera greco-latina desmenuzandola rápidamente.

En el lado opuesto del campo de batalla, los alabarderos y arqueros veían dos formaciones cerradas rodear las granjas, avanzaban muy cuidadosamente de manera lenta, mientras sus jabalineros se posicionaban al otro lado del rio, Los arqueros de Nobunaga rápidamente abrieron fuego, acabando con un par de jabalineros rápidamente mientras que los alabarderos se posicionaban para atacar la formación greco-latina.

Los golpes no esperaron mucho, la caballería greco-latina había desaparecido, pero en un error de cálculo la caballeria oriental había quedado expuesta, los guerreros cargaron contra la caballería y lograron hacer que huyera debido al impacto de las pilas y el golpe de las gladius.

Los alabarderos de Nobunaga cargaron contra la formación que avanzaba por las granjas de manera rápida. Sin embargo el combate no benefició a ningún lado y rápidamente ambas formaciones se tuvieron que separar, con ningún lado como claro ganador.

El campeón a caballo de Nobunaga cargó contra el líder de los invasores greco-latinos, ¡hizo trizas a dos de sus guerreros y causó pánico en el mismo líder! él comenzó a huir del campo de batalla, no sin antes lograr asestar un par de golpes certeros que detuvieron el avance del campeón montado. El líder de la fuerza invasora hubiera huido de no ser por los gritos de animo de sus propios hombres. ¡El comandante recibía apoyo a la moral de parte de sus tropas!

Mientras tanto, la formación fresca de guerreros greco-latinos cargó contra los alabarderos agotados que fueron derrotados rápidamente, entonces la formación comenzó a avanzar para rodear a Oda Nobunaga y evitar así que el comandante huyera.

Mientras esto sucedía el campeón a caballo que hace poco había desmoralizado al lider greco-latino se vio apabullada por las formaciones de lanceros enemigas, al intentar evitar que derrotaran al hechicero del grupo y sacrificando su vida heroicamente en una carga final para comprar tiempo para que el sacerdote de Nobunaga huyera.

Poco a poco los greco-latinos fueron rodeando al comandante, hasta que en un acto de furia él mismo Nobunaga dirigió a su grupo de guardaespaldas y cortaron rápidamente dos formaciones de los extrangeros, comprando el tiempo suficiente para que él y sus hechiceros huyeran del campo de batalla en esta ocasión. Esta no sería la última vez que los viera en el campo de batalla, la próxima vez  estaría listo para enfrentar esta amenaza.

La invasión bárbara que no fué.

De manera inesperada un grupo de bárbaros se presentaron en las fronteras de Lady Hinotori, ella llamó rápidamente a sus campesinos para que tomaran las armas frente a este temible enemigo.


Los bárbaros invasores no pensaron mucho de esos pobres campesinos mal alimentados que tomaban una lanza o un arco así que avanzaron de manera descuidada.El dragón que los acompañaba los llenaba de confianza, esa sería su perdición.

Los pobres campesinos disparaban desesperadamente a las lineas enemigas sin mucho efecto, sin embargo, la maquina de artillería que recibieron de los extranjeros recién llegados a sus tierras resultó ser muy útil contra la bestia enemiga.

Lento pero seguro los campesinos iban reduciendo la confianza del enemigo, aunque no causaban bajas, ellos veian la confianza del enemigo ir bajando lentamente. La bestia barbará avanzo confiada contra las líneas enemigas pero fue detenida con una formación de arqueros y arquebuseros que aterrorizados hacían lo que podían para detener a la bestia venida del infierno.

La bestia comenzó a temer las ráfagas enemigas aunque no causaban daño, justo cuando estaba lista para atacar, una flecha enorme de la artillería enemiga causo que la bestia sintiera miedo de ser lastimada. El comandante bárbaro reconociendo el daño que causaban los arqueros a su bestia concentró el fuego de su catapulta en las formaciones enemigas. destruyendo por completo una formación de arqueros y reduciendo a la mitad una formación de aquebuseros.

Los guerreros de Lady Hinotori sabían que su oportunidad comenzaba a disiparse, así que cargaron contra la bestía que seguía aturdida. Siendo reducidos a la mitad de sus fuerzas pero causando pánico en la bestia que comenzó a huir desesperadamente.
Por fin el fuego de los campesinos se concentró en los guerreros que ahora temían seguir avanzando después de ver a su bestia amaestrada dejarlos a su suerte.

Lady Hinotori aprovechó la confusión de la huida de la bestia para avanzar rápidamente y cargar contra la catapulta antes de que destruyera por completo a sus guerreros.
Los barbaros estaban vencidos, ellos lo sabían, el campeon de los invasores destruyó una formación completa de lanceros en un ataque de furia antes de huir.

Los campesinos habían triunfado, sus tierras y su tocino no sería aprovechado por extranjeros éste día.